miércoles, 14 de marzo de 2012



Affrettando.
                                                                      Para Yeinsy.

      Cada vez necesito menos de las palabras que articula el aparato fonador, aquellas que se lleva el viento.  Me alcanza con las estrictas y las escritas para seguir en la ruta que me invento. ¿Recuerdas cómo fue nuestro comienzo? Apenas una pregunta nos alcanzó, acaso una pregunta con intenciones de sugerencia: ¿tú no crees que hay cosas que pueden ser trascendentales, aunque sean efímeras? ¿Un beso, por ejemplo? Y fue tu pelo una bandera a desplegar entre mis dedos. Y fue ajenjo la tarde en su marítimo aspaviento mortuorio. Las dimensiones de la noche me remiten a ti, a esa vida en abandono que ha de llevarnos a lugar alguno más que a nosotros mismos.

http://www.youtube.com/watch?v=WQvM4EM0lO8&feature=related

viernes, 17 de febrero de 2012


Para Hermes: una salva de aplausos.


        Suele ocurrir que, cuando alguien a quien guardamos aprecios muere abrupta, inesperadamente – y se nos muere joven, para agravar la pena – brota un quebranto irreprimible, en ocasiones con sentimientos de culpa como estamentos anexos al dolor por no haberle dicho en vida al ahora ausente lo mucho que le apreciamos. Y es que el tiempo vuelve atrás apenas en la apariencia variable de la clepsidra. Son mechones de frustración que como harapos se arrastran durante la vital contienda personal. Pero no es mi caso. A El viejo herlenmeyer, mi amigo Hermes, que apenas se iba acercando a los 40 años cuando la muerte se le arrimó primero y lo acorraló, anoche, en un brutal accidente de carretera, pude decirle en vida que lo apreciaba, sin borrachera o con ella, mientras compartíamos el vaso de ron, en aquel díscolo 12 y Malecón de comienzos y mediados de los años noventa. Pude decirle, una década más tarde, que me alegraba reencontrarme con él, saber de su vida centenares de aguaceros después de la partida de ambos de tierra patria. Nada puedo hacer para traerlo de vuelta, no puedo enmendar ese espantoso error del destino, ni puedo ya escribirle a quien se ha ido. Puedo aplaudir su memoria, hacerle espacio en el corazón, eternizarla en el pensamiento.

jueves, 22 de diciembre de 2011



Ubi bene, ibi patria: ¿ciudadano del mundo?

     Un buen amigo cubano me dijo que pertenecemos al lugar en el que por primera vez nos sobrecogió una puesta de sol, un amanecer, al lugar en el que por primera vez vimos el mar, al lugar en el que por primera vez hicimos el amor. Le dije entonces que bien podríamos sentir ese infalible sacudón que provoca ver el mar por vez primera, en un lugar – entiéndase país – y pagar la novatada sexual en otro. Me respondió que solo en raras ocasiones estos asuntos primigenios del espíritu no germinan en el mismo suelo y que en casos así, simplemente no hay sentido de pertenencia a tierra alguna. No hubo réplica. Quien esto escribe nació en Cuba, creció en Cuba, se hizo hombre en Cuba; sintió y disfrutó en Cuba, por primera vez en su vida – y por segunda, tercera… – todo aquello que al inicio del párrafo se enumera. Y a Cuba me voy mañana. Cuatro semanas. Cubano soy de la cabeza a los pies, pero: ¿pertenezco aún a ese lugar? Creo que sí, pienso que no. Tal vez lo sepa cuando llegue allá, quizás lo sienta cuando aquí regrese.

Ubi bene, ibi Patria: Donde se esté mejor, ahí está la patria. (¿Cicerón, Pacuvio?)

martes, 20 de diciembre de 2011


Rep. Pop. Dem. Korea: tierra de invictos cortauñas.


        Se murió el máximo líder de la república que fabricaba los mejores cortauñas que ojos humanos vieron en mi tierra natal. Y eso es algo de peso, los cortauñas quiero decir, o piense en los metros cúbicos de agua que desplaza un barco repleto de contenedores llenos de cortauñas. RPDK eran las siglas que crípticamente identificaban el lugar de procedencia de aquellos buenos cortauñas. Con el tiempo llegué a pensar que lo único que producía aquel país eran cortauñas. Como también llegué a pensar que lo único que producían Singapore, o Hong Kong, eran soldaditos de juguete porque la URSS se llevaba las razones del culto al made in en la Cuba de la Cuarta Glaciación (1959 – 1989): desde una lata de carne hasta una lata de leche en polvo, desde el carro, la locomotora, el avión hasta las cajas de bolas de la chivichana, el Made in URSS era letra ubicua y todo lo demás monocultivo industrial, incluyendo a la RPDK. Todavía hoy tengo la sensación de que – descontando las plantas, los animales, los cascarones de lo que tal vez alguna vez fueron edificios – no hay mucho más que cortauñas en la RPDK, lugar apócrifo donde hace dos o tres días murió su máximo líder, Kim Jong Il. Y fíjese usted en el parecido del nombre del difunto con el sonido que propone al caer un cortauñas. La causa del deceso del querido camarada fue, según fuentes locales, cansancio físico. Imagino que debió correr sin descanso una maratón de la frontera norte a la sur, par de veces, ida y vuelta, y solo la muerte lo detuvo. No se especifica en la nota de prensa oficial si el postrer quejido que emitió el cuerpo al caer fue similar al de un cortauñas. Pero se sabe que, al menos por allá, se le ha llorado con más ganas que por acá. No obstante, tome en cuenta que en un coreano del norte esas lágrimas y esos mocos sufridores, de abandono y desconsuelo ante la inconsolable ausencia del máximo líder, tienen mucho en común – para hacer una equivalencia genuinamente RPDK – con las lágrimas y los mocos de un cortauñas.

domingo, 18 de diciembre de 2011


Balompedicure III


        C´est fini, se acabó el Campeonato de Invierno del futbol tico y la Liga Deportiva Alajuelense (Alajuela) se llevó el jolongo con el trofeo y los billetes a su cuenta bancaria en el partido de vuelta de la final contra el Deportivo Herediano (Heredia). No será esta la Liga de las Estrellas de España ni la Premier League, pero pasiones enciende por millones en este país el campeonato local de futbol y alma, corazón y vida dejan los equipos en el terreno. Aplausos extra ha merecido esta final, en ovación. La gente de Heredia le apostó con más ganas que fe a una victoria que no saborearon, y para articular con tiempo el show, la provocación mediática, se vendieron por millares en esa ciudad camisetas con el slogan Heredia Campeón. Pero en este deporte como en cualquier otro la filosofía es de 1+ 1 y el vencedor no es otro que aquel que derrota al rival en la contienda. Para decirlo a la manera del refranero popular de habitual serranía: no se pueden contar los pollitos antes de que rompan el cascarón. Y ganó La Liga, por tanto, las camisetas del Club Herediano pasarán a la historia como sudario. Fue un buen juego de futbol, intenso, de llega y vira, con un árbitro que estuvo todo el tiempo más pintado sobre una valla que haciendo algo concreto sobre la grama. Por la cantidad y crudeza de algunas faltas – sobre todo en los primeros veinte minutos de juego – el partido debió terminar con una nomenclatura de futbolistas similar a la de un juego de baloncesto: un cinco contra cinco. Pero ya se dijo que el árbitro estaba en cualquier parte menos en el terreno. Herediano tuvo más posesión de balón, tiró más a puerta, provocó más inspiraciones en el graderío y anotó menos goles. La Liga aguantó rodilla en tierra los primeros minutos, y los últimos, movió el balón con fundamento, tuvo buenos contragolpes y se llevó el campeonato 6 a 5, en penales, después del 1x1 en tiempo reglamentario y prórrogas. A estas horas de la noche los bares de Alajuela deben estar a reventar. Las esposas mal atendidas deben estar haciendo su agosto navideño revolviéndose entre las sábanas con el amante.

viernes, 16 de diciembre de 2011


La Nación/Opinión: Verdades de Perogrullo, disparates alopécicos.

        Rara avis es el día que en las páginas de Opinión del periódico La Nación, de Costa Rica, aparece un artículo sobre asuntos sociales escrito por un sociólogo, un artículo sobre el entorno arquitectónico urbano escrito por un arquitecto, un artículo sobre medicina escrito por un médico. Lo común en esas páginas donde no es poca la sandez que se habla es ver un artículo sobre astronomía perforado por un ingeniero en prospección petrolera, un artículo sobre agricultura sostenible vestido por un estilista, un artículo sobre política de precios repujado por un talabartero, un alegato sobre ingeniería genética carburado por un viceministro de transporte, un bodrio sobre política internacional engazado por un cirujano reconstructivo, y así hasta el cansancio de la suma de inversas proporcionalidades. Cualquiera diría que opinar es opinar y no hay porque forzar un vínculo entre el tema y quien lo sostiene. Pero opinar en el periódico más importante del país, a media página y sobre asuntos que no se dominan es cuestión peligrosa. Recordemos que el tumulto amorfo, la impersonal multitud no está hecha para pensar, está vaciada en un molde patrón del que no sale un muñeco de cera porque se mueve, habla y se reproduce – también – fuera del molde, aunque siempre a coro. Lastima reconocerlo pero es así. Y un criterio inválido emborronado por otro muñeco de cera cárnica – un Don Nadie que cuelga en hogareña pared un título universitario que, piensa él, lo separa de la muchedumbre – e impreso en un sitio que más que periódico se considera una institución en este país, puede ser tomado como bandera por la concurrencia aunque ni trapo para aferrar un caldero caliente sea. Los juicios se mueven en un rango que oscila entre el disparate descabellado y la verdad de Perogrullo. He aquí, en síntesis, una botonadura de muestra de criterios medio sapiens escupidos por orinantes de La Nación: Los libros de Nietzsche deberían prohibirse (Abogado), Las Torres Gemelas cayeron por una conspiración del partido republicano (Anestesiólogo), La inseguridad genera temor (Ingeniero), La Edad Media – sobre todo la Baja – fue un periodo de auge y florecimiento humano en las ciencias exactas, humanísticas y en el arte, superior al periodo Renacentista (Médico), Ser ateo es un crimen (Médico), La contaminación ambiental es un peligro para la salud ( Licenciado en Administración de empresas), No caben más aviones en el espacio aéreo de Costa Rica (Consultor jurídico) Con la digna excepción de un triunvirato de puntería: Carlos Alberto Montaner, Sergio Ramírez, Jacques Sagot, va siendo hora de soltar esas palancas de Arquímedes que más que mundos influencias mueven, para ceder humildemente espacio, y no precisamente aéreo, en las páginas de Opinión, a quien honor merezca.

miércoles, 14 de diciembre de 2011


 
Diciembre sin pausas.


      Me voy a comprar un par de zapatos dijo el pobre cuando diciembre llegó para empezar el año nuevo pisando si no firme al menos mejor. Me voy a comprar una blusa un vestidón un par de gafas una boina una carretilla llena de gangarrias dijo la empleada cuando diciembre apretó el paso y en el almanaque se coló. Me voy a foránea ribera con este paquete “todo incluido” para soltar la gandinga chancleteando calle arriba boulevard abajo mar adentro dijo el funcionario cuando el año laboral se le acabó. Me voy a comprar un nuevo carro otro avión un trasbordador espacial un pedazo de la Luna – el porqué no lo sabe –dijo el gerente el empresario el magnate cuando diciembre gritó aquí estoy yo. Me voy a sentar un rato para tomar un segundo aire un tercero los que sean necesarios para tratar de seguir viviendo dijo el desahuciado el desvalido el enfermo terminal cuando miró hacia abajo desde la cuesta de diciembre por la ventana de la esperanza y vio la guardarraya de meses que sobrevivió.