sábado, 12 de abril de 2014

Por Anita Casasnovas, mi abuela materna.




Por Anita Casasnovas, mi abuela materna. 
      Seg'un Borges (comparto el criterio), dejamos de ser ninos (debo la virgulilla) cuando muere nuestra madre. Hace 4 d'ias muri'o mi abuela materna. 90 ciclos de 364 d'ias, bisiesto m'as o menos. Abuela va de vuelta a ese vientre plural, inevitable, que nos convoca a todos, que nos abriga por un lapso ya incontable para despu'es relanzarnos a la vida, diseminados en el torrente subterraneo de su geol'ogica anatom'ia, en la brisa, en la ventolera que distribuye el polvo sobre los caminos. Sin enterrar el adi'os, abuela se ha ido. Mi madre ha comenzado a vivir una nueva etapa.

martes, 25 de marzo de 2014

La frontera.




La frontera

     Para cubiches y otras especies, que nunca son pocas, interesadas en llegar a los EE.UU, ofrezco la siguiente luz en el camino (voy a tener que empezar a cobrar por esto). Existe un paso fronterizo por el cual usted podr'a entrar ac'a como Pedro entr'o por la puerta de su casa. El lugar se llama Hialeah. Solo deber'a buscar la calle 49 de Hialeah y avanzar por ella hasta el puente donde termina la street. No tendr'a usted que mostrar una visa americana en dicho puente, ni siquiera se le pedir'a pasaporte, no hay control ni retenes posteriores, no hay ni mierda ah'i. Increible pero cierto: es un punto muerto en la frontera de los EE.UU, un hueco negro, la nada. Al otro lado del puente comienza la calle 103, ah'i comienza un barrrio llamado Nuevo Burundi, por tanto, si logra cruzar el puente habr'a llegado a los EE.UU, o casi. Eso s'i, en el puente no hay aceras ni pasos peatonales, deber'a cruzarlo obligatoriamente en un automovil si no quiere usted perder la vida en el intento. Si no dispone de un carro que le facilite la ooperaci'on, podr'ia asumir el reto en bicicleta, cuando el flujo vehicular amaine, digamos a media madrugada. El intento vale la pena. Suerte.

P.D: en la foto, Miami Down Town, un pedacito.

lunes, 24 de febrero de 2014

Madonna.


 
Madonna.
      Oye tú, mira que buena mixtura léxica sale de ese tándem de luchadores de la resistencia "antifascista" Maduro/Maradona: Madona. Si hasta puedo imaginarme al Duo Madona fusiles al hombro, pucho de marihuana entre los labios el gaucho, mamotreto de habanera escuela del partido "Ñico López" bajo patriótico brazo el bolivariano; desandando llanos y montañas, unas veces con botas de siete leguas, otras con alpargatas de a quilo prieto, emboscando hoy aquí, mañana quién sabe dónde, una escuadra fascista, un pelotón neonazi, un pueblo entero.

viernes, 21 de febrero de 2014

Metamorfosis.


Metamorfosis.
 
      Nicolás – alias El Plátano – Maduro tiene un don: su infinita capacidad de asombrar a la concurrencia. No hay semana humana que termine sin un disparate público de Maduro. Siendo así el hecho, me pregunto por cuántos volúmenes ira la enciclopedia de erratas privadas del presidente bolivariano. A este paso, ahorita El Plátano se devuelve a la mata y termina sus días colgando de un racimo.
 
 

jueves, 23 de enero de 2014

Yo, Gernica...por dentro y por fuera.

Yo, Guernica...por dentro y por fuera.
                                                                                                                                Para J.J

      Hace unos d'ias conoc'i por estos rumbos mayamenses a una mujer, bell'isima. Anoche, 10 pm, minuto menos, cuarto de hora m'as, conversaba con ella, por tel'efono. Para cerra la charla, en su ingl'es de campeonato me dijo: Mitch, i've been working really hard all this week. I'm tired, and i'm in the bed, ready to sleep. No pudo evitar este cubano/gitano que lleva un mes intentando dormir en un sof'a, en un estilo medio geom'etrico, sacar a flote la mollera. Y pens'e: dar'ia cualqueir cosa por estar en esa cama ahora contigo, o sin ti, pero en esa cama.

lunes, 20 de enero de 2014

Con biber'on y juanetes.

Con biber'on y juanetes.

   Ayer se cumpli'o mi primer mes de nacimiento a esta tercera o cuarta vida de gato que me regal'o mi madre al parirme aquella primera, primaria vez. Llevo un mes en los Estados Unidos de Am'erica. Tengo la sensaci'on de que es m'as el tiempo que pas'o desde diciembe 19/2013, hasta hoy. Y no sabr'ia c'omo definir esa percepci'on de temporada extensa. Ahora mismo me enfoco, digamos por necesidad, digamos tambi'en cognoscitivamente, entre la pr'actica incostante de la lengua de Shakespeare con el af'an de cada d'ia reducido a mejorar mi ingl'es de tartamudo, y la lectura (en espanol y a'un debo la virgulilla y las tildes donde dios manda) de una edici'on de lujo del Quijote con un mont'on de citas a pie d p'agina, m'as que aclaratorias, al menos para m'i, reveladoras. Y en ambos temas avanzo. Por lo menos ya hablo m'as ingl'es que el que se habla en Hialeah, lugar donde la masa sin canteras, amasijo de cu/rdas y tendones, revoltijo de carne con madera, se comunica en una lengua folcl'orica que me recuerda, de lejos, a mi lengua materna. Oye t'u!, si el Quijote se apea por Hialeah, entre ofensas u afrentas (todo depende del siglo en el que viva el agresor verbal) a m'as de uno ensarta con la lanza.


lunes, 6 de enero de 2014

Naciendo viejo.



Naciendo viejo.

        43 temporadas despu'es de mi nacimiento, por tercera o cuarta vez he vuelto a parirme. Desde diciembre 19 del almanaque anterior estoy en los Estados Unidos de Am'erica. No fue poco el mundo que vieron en el estir'on, a rueda de Greyhound desde Arizona hasta Florida, estos ojos que alg'un d'ia (desenterrando a Neruda) se llenar'an de tierra. Y podr'a sonar pedestre, por el aquello del manoseo, ese tandem adjetivo/sustantivo que tantos le cuelgan a los EE.UU, pero !oye!, nunca un par de palabras defini'o lugar alguno de mejor manera: gran pa'is! Reci'en naciendo casi viejo ya, comenzar'e a desenredar la nueva vital madeja por los dos primeros retos personales: descifrar la configuraci'on laber'intica de este teclado para colocar las tildes no sospechosamente a la izquierda del lugar correcto, sino donde en mi lengua el m'erito voc'alico de la acentuaci'on lugar preciso conceda para ello, y coronar la letra ene cuando la ocasi'on lo pida, con esa virgulilla hispana que tanto ac'a echo de menos.