lunes, 21 de octubre de 2013


 
A la muerte de Octavio / el hijastro Tiberio / se dejó el trono de Roma / La sangre de Augusto no completó el camino / Las hendiduras en el tórax / de Agripa Póstumo  / coagularon la inercia / Dicen que Tiberio y su madre / Druso – hijo de Tiberio Cesar / en su día regurgitó / tanta sangre como pócima / Nadie supo si murió con la última convulsión / o se ahogó en sus fluidos / Dicen que un prefecto / Con grueso paño / asfixiaron a Tiberio Cesar / Los fanales del rostro / diestros en cortar la noche / no le ayudaron entonces / Dicen que el jefe de la guardia pretoriana / Ocurrió casi un idus de marzo / casi / Cábalas son cábalas.  (De mi libro Siluetas en la racha)
 
P.D: en la imagen, Tiberio Cesar.

 

miércoles, 16 de octubre de 2013

México – Costa Rica. Ole, ole y ole por los ticos ¡!


 
México – Costa Rica. Ole, ole y ole por los ticos ¡!
      
        México y Costa Rica jugaron un futbol poco diplomático ayer. 125 millones de personas en contienda. 120 millones de mexicanos, 5 millones en esta ribera. Menos 22 atletas que jugaron, a mitad por bando, sobre la grama del Estadio Nacional de San José.  / El ambiente / estuvo caliente /, con esa rima pobrísima que a la manera de una mecha de antorcha encendieron los comentarios. Costa Rica ganó, así, a lo bíblico, a lo David contra Goliat. Y mandó a los mexicanos a una repesca de boleto mundialista vs Nueva Zelanda. La gente por acá dice que México tuvo suerte, que ese triunfo 3-2 de EE.UU vs Panamá le salvó la vida a los aztecas. Yo veo el asunto de otra manera, con el forro boca arriba, / con las tripas al aire para los mexicanos / digamos / (La rima sigue pobre, pero ahora es asonante).  Los de allá de por Tlatelolco le deben el suspiro al norteño vecino, y eso cosa de peso para los hijos de la Malinche. Ya sabemos que el favor, involuntario fue, pero aun así, favor fue. A estas alturas del día no debe quedar un hígado sano en México.
 
P.D: Pintura de Caravaggio: David con la cabeza de Goliat. (1609)

viernes, 11 de octubre de 2013

Tándem.



 
Tándem
Apunto aquí sentencias de dos que dijeron no saber ni qué carajos eran. La primera aparece en ese bloque de mármol, en ese monumento al nihilismo que a fino machetazo escribió Pessoa: Tabaquería. La segunda es cosa de Borges, siempre tan él. Y que ironías se gasta la nomenclatura de los inmortales (asunto  ese de la eterna presencia en el que Borges no creyó): medio mundo sabe cuando menos “algo” de este par de tipos que no hace mucho se montaron en la bicicleta del - hasta ahora - pedaleo sin descanso.

¿Qué sé yo del que seré, yo que no sé lo que soy? Fernando Pessoa

¿Quién soy yo? Estoy tratando de averiguarlo. J.L. Borges.

jueves, 10 de octubre de 2013

El primer paso.


 
 
El primer paso.
     Por algo se empieza. He aquí un grupito de demandas ciudadanas en pos de una Cuba mejor: que no se golpee los teléfonos públicos, que la policía no abuse más de nadie y que la pizza y los espaguetis tengan una dosis generosa de queso y de puré de tomate. Parece una insignificancia, parece cosa “de locos”, pero estamos hablando de la Cuba de hoy; así es que para empezar a enderezar la isla ya sería cosa grande, cosa de magnitud notable lograr algo como eso.  

domingo, 6 de octubre de 2013

Chifladura envuelta en trapos.


Chifladura envuelta en trapos.
      En Arabia Saudita el drifting es, más que práctica habitual, casi una moda. Este video sirve para ilustrar gráficamente la magnitud del desequilibrio mental que padece esa gente. Menos mal que Arabia Saudita, al menos “en papeles”, es un aliado del mundo occidental porque contra la sinrazón no hay quien pueda. El día que les dé por virar los cañones parquean un avión de marcha atrás en el piso 50 del Empire State Building.

sábado, 5 de octubre de 2013

Sinéad O´Connor vs Miley Cyrus.


 
Sinéad O´Connor vs Miley Cyrus.

       La irlandesa Sinéad O´Connor escribió esquela a Miley Cyrus. Menos mal que aclaró el “enfoque” – amoroso, maternal – de la misiva porque ya estaba yo pensando cosa diferente. Parece más una declaración de guerra escrita por John Connor, el personaje de la saga Terminator, que una carta amorosa, maternal, de cuarentona a veinteañera. Por el tono, cualquiera diría que no es mucho lo que hace Sinéad O´Connor por evitar la trifulca. Cualquiera diría, incluso, que Sinéad O´Connor está molestísima con aquellos que a manosear fama y fortuna le ayudaron, y quiere que Miley mantenga la tendencia. La Cyrus, que filón mediático no deja pasar, le respondió: en su estilo, claro está. Dijo tres o cuatro sandeces y sacó medio metro de lengua. Según le palabreó a la de Irlanda, tiempo no tiene para más. Ni gramática para hilvanar oraciones compuestas, del tipo que sean. Esto último y también su pugilato con Cronos, son dos cosas que se agradecen.  

jueves, 26 de septiembre de 2013

El Plátano y la Airbus Industrie.


 
El Plátano y la Airbus Industrie.

       El Hombre Musácea, Nicolás –alias El Plátano – Maduro, no asistió a la sesión plenaria número 68 de la Asamblea General de Naciones Unidas porque, entre otras cosas y siempre según él, los franceses pretendían pasarlo al reparto de las mayorías antes de llegar a Nueva York. Cuando no está en servicio el avión presidencial, El Plátano se mueve en una carreta de bueyes flotante que el gobierno de Cuba le alquila. El Hombre Musácea no se queja por eso. Pero él, que todo lo presiente (hasta la presencia de los penes aunque no se vean y quién sabe si hasta la de los penes erectos), intuyó que allá en la Galia querían que su Airbus se desguazara en pleno vuelo, y mandó a revisar la aeronave. ¡Y ahí estaba la falla! – ¡grave! – en un ala. Apenas con un (otro) pensamiento preclaro, le ha bajado los humos, le ha quitado a la Airbus Industrie –masoquista como es la Compañía – esos deseos tremendos que tenía de tumbar uno de sus aviones para poder echarse encima una volqueta llena de mierda. ¡Oye tú!, no es poca cosa lo que taladra con esa mente, este Chaman de una tribu del Orinoco. De haberse atrevido a montar en el Airbus defectuoso, de haber llegado aquel a Nueva York, no puedo ni imaginar cómo habría sido esa nueva letra del abecedario que en la O.N.U celaría – hasta el momento oportuno – debajo de una manga.