jueves, 6 de agosto de 2009



5 de agosto de 1994. Estreno Mundial de foto y cronología inédita de mi Maleconazo.

Como buen cubano que soy, suelo pasearme por los extremos sin lograr ubicarme jamás en el justo medio. Ahora mismo del Astro Rey tolero apenas su eternamente insultado rostro en los amaneceres o en el crepúsculo montañoso de Costa Rica, y en alguna que otra sobria imagen cinematográfica. Debo aclarar a la concurrencia que esto no es moda snob de caribeño en la diáspora; al menos 7 u 8 años antes de salir de la isla (2006) lucía yo la categoría de “personaje” entre los parroquianos del barrio, no por mi aún hoy dudoso virtuosismo artístico, sino por las peculiaridades de mi estrafalario atuendo: camisa de mangas largas y sombrero estilo pachanga desde las 7 de la mañana hasta las 7 de la noche aún bajo 40 grados de temperatura y humedad de espanto en pleno Julio y Agosto. Quienes me conocen de aquella cosecha no me dejarán mentir. Pero el 5 de Agosto de 1994 todavía discurría yo por el extremo opuesto. Por aquel entonces difícilmente un mosquito isleño penetraba este carapacho curtido por sucesivas insolaciones. En playa “El Mégano”, al este de la capital cubana, bronceaba yo la borrachera dormido desde temprano sobre la arena, junto a la tienda de campaña, tratando acaso de rescatar este cuerpo flaco de la orgia nocturna que asaltó la madrugada hasta el amanecer. Rigurosamente enajenado del Universo conocido y por conocer, desperté la merluza al mediodía con una resaca de 3 pares y un hambre de 4. A falta de pan y de casabe, otra tanda de ron para llenar las tripas. A las 6:30 de la tarde de aquel memorable 5 de Agosto para la historia patria, no reparaba aún en el cívico acontecimiento pero si en el extraño olor a pescado tieso que desprendían mis genitales. El agravio a mi alcoholizado resuello se resolvió con un chapuzón vísperas de arrogante crepúsculo. La pandilla en pleno siguió mis pasos y acto seguido nos tomamos la histórica foto que revelo aquí. A las 9 de la noche mientras buscaba la 99.5 de Miami para recomenzar el zafarrancho con el acompañamiento de Nirvana, Sound Garden y cuanta banda de rock alternativo se embullara a meterse en el dial del radio Selena que había llevado uno de los socios de a bordo, tropecé con la noticia del Maleconazo en Radio Rebelde. Claro está, no era el pueblo harto de restricciones de espasmo, miseria generalizada y represión – con cuarteles – quien gritaba en las calles, sino una turba de delincuentes comunes alentados y previamente manipulados por el Imperialismo yanqui, SINA mediante. El hambre vieja y la tremenda curda no me dejaban pensar con nitidez en ese momento, y asumí que tal vez serían Dalí o Bretón los encargados de aclararme aquello: ¡puro surrealismo tropical sin manifiesto previo! Moví el dial apenas una pendejésima hacia la derecha, y Man in the box de Alice in Chains me reconectó con el Paraíso.

Post data I: 3 días después del Maleconazo recuperé la lucidez. Para ese entonces el líder supremo de la claque del centenario se empeñaba en remarcar ante las cámaras y micrófonos que tanto placer siente al acaparar, que la gentuza que protagonizó el incidente debió trasladar las piedras hasta el lugar de los hechos desde algún otro lugar,pues según él, ¡en Centro Habana normalmente no se ve una sola piedra en 40 cuadras a la redonda!. Semiderruidos como están desde hace 50 años, cada edificio de Centro Habana era desde aquel entonces una clásica cantera urbana. Me consta que según sello de fabricación, al menos el ladrillazo q merecidamente la partió la cara a un guarapito en San Rafael fue colocado durante El Machadato en la fachada de un edificio de Galiano esquina a Neptuno, ¡en pleno corazón de Centro Habana!

Post data II: Ninguno de los hombres presentes en la foto permanece en suelo patrio. El socio que ven a la extrema derecha (Roger) vive desde hace 9 años en Martinica, territorio de ultramar de Francia. El socio que está junto a Roger (Miguel) vive desde hace 6 años en Berlín, Alemania. El socio que se ve agachado al centro (Cristóbal) vive desde hace 11 años en los EE.UU (le perdí el rastro hace algún tiempo, no se en que Estado vivirá). El flaco arrodillado con los brazos abiertos salió de Cuba hace 3 años, ese soy yo. Las muchachas fueron compañía eventual y las causantes del penetrante olor a pescado tieso en mis genitales… No tengo ni la más remota idea de que ha sido de las vidas de ellas, justo desde el 3er día después del Maleconazo cuando dejaron la tienda de campaña.

Post data IV: Es evidente que el Régimen Dictatorial cubano sigue dando la cara porque la muerte por eutanasia aún no se ha aprobado en Cuba.

Post data V: este post debió salir al aire ayer, pero así como según Cesar Vallejo: Hay golpes en la vida, tan fuertes…Yo no sé!, …así también hay días en la vida en los que Internet se pone difícil, y obliga a posponer las intenciones de navegar en tierra firme... yo no sé…por qué?

Post data VI: No es que falte el post data III, sucede que me dio la gana de no colocarlo, por el aquello de alterar el orden y seguir siendo subversivo hasta el último aliento.

domingo, 2 de agosto de 2009



Breve reseña de contabilidad histórica.

En Cuba el itinerario escolar es por norma una sucesión monótona de escuelas según evoluciona nuestro nivel académico. Desde el Pre-escolar hasta la Universidad, como promedio no se rebasan los 3 o 4 centros estudiantiles, y una unidad militar para los que abultamos la portañuela, muchas veces sin calzoncillo como es mi caso... Una escuela para tirar piedras e intentar mirarle los blúmeres a las muchachitas con un espejo pequeño colocado sobre el empeine del zapato durante toda la Educación Primaria, otra para acelerar el corazón por primera vez con el ligero roce de una mirada femenina y ensayar con la almohada el beso que le daremos a la naciente amada – justo a las 5 de la tarde al salir de la Secundaria – mientras tomamos su mano montaraz para romper el cordelito que nuestra Dulcinea lleva atado a su muñeca derecha y que nos pertenece como legítimos dueños de su corazoncito tierno; una tercera escuela para creernos los hombres y mujeres que aún no somos durante el Preuniversitario, y una facultad específica en alguna Universidad isleña para consolidar el desenfreno sexual y en ocasiones nuestro pensamiento, aunque difícilmente nuestra conducta. En mi caso no fue tan breve la cifra: 4 escuelas me vieron desfilar durante mis años de estudiante en la Educación Primaria, otras 3 conocieron la silueta quijotesca de un servidor durante mis años de estudios secundarios; pizarrones de 3 Preuniversitarios desfilaron por estos ojos que algún día se llenarán de tierra y para no perder el paso en el tramo final, 4 Unidades militares durante mi Servicio Militar Obligatorio y 2 facultades de la Universidad de La Habana cerraron la cuenta. La suma resultante nos da un gran total de 16 pasillos diferentes por los que unas veces a placer y otras renegando, se gastaron las suelas de tantísimos pares de zapatos y botas que usé durante todos esos años... Para mantener un perfil leal a mi categoría de nómada y a mi abultada nomenclatura, cuando abandoné Cuba en el 2006, pensé llegar en 15 días a los EE.UU en vuelo directo desde Surinam; pero han pasado 3 años desde la fecha, estoy en Costa Rica coleccionando grillos y sumo al balance del trayecto otros 7 países por los que debí pasar atravesando cielo, mar y tierra antes de llegar a la ribera que hoy me ampara. Así las cosas, cada vez que deba ejecutar alguna empresa que de ordinario requiera constreñirse al dígito 1, será necesario que sume varias veces el numerito para adecuarlo a mi entorno vital: si voy al baño es probable que en algún momento no me alcance con un solo rollo de papel higiénico, por lo que debo entrar allí cada día con varios; si voy a viajar debo conseguir 4 boletos, todos a mi nombre, para el mismo vuelo, o el mismo autobús, pues son altas las probabilidades de que pierda 3 antes de la partida. Si voy a Mc Donald´s para tomarle bien el gusto a la chatarra pido hamburguesas hasta para los empleados (y después salgo corriendo porque quien paga todo eso?!) Si voy a enamorarme de una mujer, mejor me enamoro de 4 al mismo tiempo y si debo morirme alguna vez, ojalá pueda pasarme la eternidad tramitando el asunto…

jueves, 30 de julio de 2009



Construyendo Deconstruyendo…

El Convento de Mafra, en la ciudad homónima de Portugal, fue inaugurado el día de mi cumpleaños 240 años antes de mi nacimiento, por lo que a nadie – por el aquello de matar 2 pájaros de un tiro – se le ocurrió invitarme a la celebración. Tomando en cuenta la época del suceso, 13 años de construcción parece un tiempo breve. Este blog lleva por nombre el título de mi segundo libro de poesía: Deconstruyendo mi herencia, aún en preparación y al paso que voy, no es mucho el tiempo que me falta para superar el record del Convento de Mafra. Quizá para un Convento dieciochesco, y por añadidura, de las magnitudes de aquel, 13 años de brega constructiva se cuenten como pestañazo. Pero un lustro de agonía poética para un Don Polvo de Estrellas como yo, es una cifra tal vez considerable. 5 años llevo pasándole la mano o los pies por encima al cuaderno, según el día. Tampoco me apura demasiado publicar. Mi primer libro demoró unos 7 años para respirar sobre celulosa, fueron apenas 30 poemas y justo el día antes de entregarlo – después de haberlo estructurado durante semanas, celosamente y con la ayuda del editor – me atacó un nuevo germen de incertidumbre: revolví todos los textos sobre la mesa, encuadré las páginas del nuevo desorden, y ahí está el libro desde el 2001. Este segundo poemario va por 20 poemas: 4 poemas por año, si no es un record es un tremendo average, más lento que eso, quizá una jicotea caminando. Pueden creerlo o no, pero también estoy escribiendo una novela, comencé hace 4 o 5 meses y no rebaso las 15 cuartillas. Para ser fiel a mi estilo pienso publicarla póstumamente. Mientras tanto, Deconstruyendo mi herencia sigue con los andamios puestos; aún con las puertas y las ventanas sin desconchar los marcos, y aún cuando el edificio sigue con su flemático movimiento deconstructivo, ya coloqué la talanquera del fondo, y es esta:

Me alejo/ pero es de mí.

domingo, 26 de julio de 2009



Hasta la victrola siempre ¡!

El ditirambo – mitad improvisación, mitad versión taquigráfica del Concilio Tropical de Trento, o de Vento, lo mismo da – retocado con pintura de agua en temporada ciclónica y escupido por Raúl Castro este 26 de Julio; una vez más lastimó el oído de los presentes y de la teleaudiencia nacional y mundial. La ciudad/ela cubana de Holguín tuvo la inmensa desdicha, el enorme infortunio de verse forzada a cargar este año con semejante muerto sin enterrar. El Segundón en Jefe apenas comenzaba el palabreo cuando inesperadamente esbozó en su dibujito verbal una pincelada que aderezó el pastiche con increíble enfoque hiperrealista: “… estoy seguro que ninguno de ustedes me puede ver, verán si acaso una sombra, ese soy yo”. Esoterismo incluido, ha sido la única vez en la historia patria que una sombra mereció los aplausos que le tributaron. La inminente sofocación estival debió ser el detonante que ayudó a recordar al heredero dinástico Tinieblas, que en esta vida no todo es aire acondicionado y la Oscuridad también puede nacer en tierra caliente. Por enésima vez, la intención de conectar la perorata con “el más allá”, quedo encuera en la letanía que inauguró el espejismo líquido sobre carretera hirviente: “Combatientes del 26 de Julio de 1953, del Ejército Rebelde, la lucha clandestina…”. Era evidente que Raúl Castro, la sombra, según su propia definición, haciendo alarde de concentración mental, se acoplaba en ese instante, metiendo cuerpo y corazón, al túnel que lo llevaría al trance sicológico profundo, única variante posible para enchufarse con seres que a estas alturas de humanidad – Siglo XXI y Tercer Milenio de la Era Moderna – ya descansan en la orilla del polvo aunque algún que otro resto permanezca insepulto. Con las manos firmes sobre la bola mágica, las palabrejas siguientes, que dichas ya en estado catatónico le sirvieron para engordar el mamotreto veraniego, dejaron en el estómago de la concurrencia un salto de duda: “ …familiares de los caídos…”, ladró el verdugo y cualquiera pudo especular; ¿de los caídos de rodillas ante la Dictadura? De ahí en lo adelante, hacia los costados u otra vez en reversa hasta el comienzo de la arenga, más de lo mismo con lo mismo: breves porciones de la cicuta en hojitas de coca con forma de cucharitas de postre; pues es necesario que la víctima – el pueblo cubano – siga drogada el tiempo suficiente como para permitirle a la sombra y nubes aledañas desparramarse sin sobresaltos sobre la tierra que infelizmente los vio nacer.